
LO QUE EL
CLIENTE ODIA
El cliente es el rey ... ni quién lo dude. Pero ¿Que se
le ofrece al rey ? Esa es la gran pregunta, que es muy
dificil de contestar como dueños de un negocio o
prestadores de un servicio.
SIn embargo todos somos clientes, y es mas fácil darnos
cuenta que es lo que nos molesta en ocasiones. Si tenemos en
cuenta estos detalles que hacen que un cliente no regrese y
hable mal de un negocio, podemos hacer lo contrario y
conseguir su lealtad y recomendación.
Cosas que molestan a los clientes:
Que lo atienda alguien que no sabe nada. Que no sepa del
producto que vende, que no sepa el precio, que no sepa
quién lo puede ayudar, que no sepa como se llama la
compañía en donde trabaja, que no sepa a que departamento
debe acudir..
Que la persona que lo está atendiendo por atender una
llamada al celular y hablar con su compadre de la comida que
tendrán , deje de atenderlo.
Que cuando un cliente llegue a un establecimiento y haya
secretarias (o meseras) o gente para atenderlo, y aunque
esté vacío sin ningún otro cliente, nadie lo atiende ni
toma en cuenta, hasta que usted habla y explica lo que
quiere (Si usted no habla o solicita ayuda, la secretaria
puede continuar pintandose las uñas o hablando de la novela
con su compañera).
Que la persona que lo atiende muestre que no le interesa
el que usted sea su cliente. "Si me compra bueno.. si
no pués ni modo" "O lo toma o lo deja"
Darse cuenta que después de haber comprado algo en una
tienda, existe un mejor producto y mas barato.
Que el vendedor se pase de listo, haciendolo creer que el
cliente no sabe nada y él es un sabelotodo.
Burocracia. Papeleo excesivo.
Que no entregen el producto a tiempo.
Que el producto llegue dañado.
Que nadie se quiere hacer responsable por los daños de
su producto.
Que no le hagan válida la garantía.
Que no se hagan reponsables por los daños ocasionados
por el envío.
Que le quieran cobrar por todo.
Que crean que ellos son la única opción para vender su
producto o servicio.
Muchas explicaciones.Pocos resultados.
Ser atendido con prepotencia.
Sentirse hostigado y presionado a comprar.
Que lo comprado no cumpla con lo prometido.